Estela funeraria

Estela funeraria


Arte funerario mediterráneo antiguo

Esta publicación es parte de una serie de publicaciones de imágenes de Historia antigua, etcétera, que publicaremos cada mes. ¡Hoy en día, todo se trata de arte funerario antiguo!

Todas las culturas antiguas tenían creencias variadas y extensas sobre la vida y la muerte. También tenían elaborados rituales de entierro realizados al morir. Estos rituales aseguraron un viaje seguro al más allá, para que los muertos sean recordados para siempre.

Para el siglo VI d.C., los conceptos griegos antiguos de la vida después de la muerte y las ceremonias asociadas con el entierro estaban bien establecidos. Creían que cuando uno moría iban al reino de Hades y su esposa, Perséfone. Los rituales de entierro griegos solían ser realizados por las mujeres de la familia e implicaban un prótesis (tendido del cuerpo) y el ekphora (cortejo fúnebre). Las formas más comunes de arte funerario griego son esculturas en relieve, estatuas y altos estelai coronado por capiteles y remates.

Del mismo modo, los romanos realizaron una procesión fúnebre por sus muertos que terminaría en un palomera. Estas palomera, dependiendo de la estación en la vida de la persona, podría ser bastante elaborado. Los sarcófagos romanos también tienden a ser bastante hermosos y nos dicen visualmente los valores romanos. (Considerando que, los epitafios proporcionan una visión literaria de los valores romanos). El arte funerario romano también incluye máscaras mortuorias, lápidas y relieves escultóricos.

En la antigua Grecia y Roma, los etruscos fueron identificados como una cultura propia. Las prácticas funerarias de los etruscos dieron como resultado muchos elementos de arte funerario como: escultura, sarcófagos, cinerarios decorativos o urnas funerarias y tumbas.

¡Estoy seguro de que la mayoría ha oído hablar de los diversos ritos funerarios egipcios! En lugar de entrar en detalles sobre las creencias egipcias, creo que todos pueden estar de acuerdo en que sus prácticas dieron como resultado una gran cantidad de elementos que podrían clasificarse como arte funerario.


Egipcio desconocido Estela funeraria de Senebef

Procedencia [Mohareb Todrous, Luxor, Egipto] comprada por la señorita Annette Finnigan (1873-1940), Houston, antes de 1931 entregada a MFAH, 1931.
Exposición Historia prestada a "Mujeres de Texas: Una celebración de la historia 1730–1980", organizada por la Fundación de Texas para los Recursos de la Mujer
viajando a: Universidad de Texas, Instituto de Culturas de Texas en San Antonio, 9 de mayo a septiembre de 1981
Hall of State, Dallas, 24 de septiembre de 1981 a 10 de enero de 1982
Biblioteca LBJ, Universidad de Texas en Austin, febrero-verano de 1982
Museo Histórico de Panhandle Plains, Canyon, TX, hasta agosto de 1982
Universidad de Texas en El Paso, agosto-noviembre de 1982
Museo de Ciencias Naturales de Houston, 23 de noviembre de 1982 a 15 de enero de 1983 (LN: 81.15)

Prestado para "La momia egipcia: Desenvolviendo el misterio", en el Museo de Ciencias Naturales de Houston, del 23 de marzo al septiembre. 17, 1989 (LN: 89,14).

Prestado a "Momias: El arte egipcio de la muerte", en el Museo de Arte de San Antonio, del 6 de agosto de 1993 al 1 de octubre de 1995, y continúa en exhibición en San Antonio hasta el 21 de julio de 1996 (LN: 93.24).
Inscripciones, firmas y marcas

La catalogación de datos puede cambiar con la investigación adicional.

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Un grupo de estelas funerarias

. . . & # 8220 su trabajo, tocado por la necesidad común,
Serenamente efigie sobre esta tumba,
Con el sello seguro de la esperanza en el rostro
Insinuación de fe en algún credo sublime,
Proclama una vida de gracia todopoderosa,
¡Una muerte cuyos caminos finales son el refugio de la tristeza! & # 8221

Harvey M. Watts.

Estas líneas de una estatua etrusca hacen desear que algo similar pueda conmemorar el trabajo de aquellos cortadores de piedra en la antigua Atenas cuyas manos fueron & # 8220 dirigidas a un diseño tan supremo & # 8221 en las estelas de mármol del Ceramicus. La belleza general de estos mármoles y de todas las estelas funerarias griegas es más notable si se tiene en cuenta el hecho de que los cortadores de piedra deben haber sido artesanos que trabajaban en stock en lugar de realizar pedidos privados como lo hacían los escultores funerarios de Egipto.

Estas antiguas lápidas de cualquier época tienen una característica común: nunca se detienen en los horrores de la muerte, sino que siempre enfatizan la vida, dando la idea de que aunque la vida haya pasado, queda al menos un reflejo de la existencia desaparecida. Como lo ha expresado un hábil crítico francés, & # 8220La muerte está siempre presente, pero como si respetara la belleza de la forma humana, toca las efigies de mármol con un dedo ligero, solo para imprimirles un carácter de tranquila y dulce gravedad y de serenidad suave y melancólica. & # 8221

El mismo espíritu respira de los epitafios de la antología griega:

¿Por qué huir de la muerte, padre del reposo,
¿La cura de la enfermedad y todos los males humanos?
Como a través de tribus de hombres acelera su camino,
Una vez, y solo una vez, su visita pagará:
Mientras pálidas enfermedades, presagios de dolor,
Cerca de la otra multitud, un tren interminable.

La estela funeraria era una losa cuadrangular plana con decoración esculpida en una cara. Se colocó en el suelo a la manera de las lápidas sobre las tumbas modernas. Por lo que se puede determinar, se originó en Grecia, ya que los aqueos de Micenas se instalaron sobre sus losas planas muertas decoradas en bajo relieve con escenas que mostraban a los jefes cazando o luchando como en la vida. Homero habla de un pilar instalado en Licia donde un hombre & # 8217 & # 8220 kindred lo entierra con una carretilla y un στἠλη, porque tal es el debido de los muertos. & # 8221 Este pilar debe estar relacionado con la forma original del clásico estela, que habría sido una piedra sin labrar, en generaciones posteriores cuidadosamente moldeada y decorada. La idea original aparentemente era que así como la tumba es la morada de los muertos, la estela es la casa del alma, una idea paralela a la de los egeos de que la columna es la morada de la deidad. Esta idea fundamental de la posibilidad de que el alma frecuenta el monumento erigido sobre su cuerpo no se borra en la época clásica ni siquiera por la creencia popular en el Hades y es la base lógica de la heroización de los muertos que prevalece tanto en las lápidas helenísticas. Dondequiera que se originó la estela, la costumbre de inscribir tal piedra parece haber surgido en las islas de las Cícladas, donde muy temprano en la historia del arte griego encontramos piedras con el nombre de los muertos grabado en ellas, y a veces también el nombre del familiar que instaló el monumento.

Fragmento de una estela grave. Siglo IV B. C. FIG. 57.
Número de objeto del museo: MS4019
Numero de imagen: 3323

La estela de la Grecia clásica es un monumento cuidadosamente trabajado coronado con un dispositivo decorativo, como una palmeta, y con el paso del tiempo rodeado de molduras arquitectónicas o enmarcado entre columnas que sostienen un arquitrabe y que da la apariencia de un santuario o heroon. En el campo de la losa el escultor esculpió en diversos grados de relieve la imagen del muerto en alguna pose habitual u ocupación favorita, o nuevamente en un grupo familiar. El objetivo era presentar algo general y humano en lugar de específico e individual. Así es que en tales monumentos nunca vemos un incidente individual sino siempre una situación acorde con las cualidades generales de una persona.

La estela es la forma más común de monumento sepulcral entre los griegos, sin duda porque su construcción podía ser tan simple o tan elaborada como lo dictaran los medios de los afligidos. En el período arcaico del arte griego, las piedras eran muy delgadas y estaban decoradas con la única figura del difunto tal como aparecía en vida, quizás con una pequeña figura secundaria de un esclavo favorito o un animal de compañía, o similar. En el siglo V a.C. la figura secundaria llega a ser un contraste muy efectivo de la figura principal aparecen grupos familiares, y a lo largo del siglo IV estos son el motivo habitual para la decoración de las estelas. Estos grupos muestran a los más cercanos y queridos reunidos sobre el difunto en un dolor contenido. Por las manos entrelazadas de los vivos y los muertos, por la tranquila dignidad del difunto, & # 8220 no tocado por la sombra de la muerte que descansa sólo sobre los vivos en el fondo & # 8221, estos grupos revelan una ignorancia deliberada del hecho de la separación física. . El siglo IV ve cómo estos monumentos funerarios alcanzan su mayor grado de desarrollo, ya que en este siglo la escultura sepulcral exhibe una feliz combinación de belleza universal con una representación realista o más bien personal de detalles y características. Hacia fines del siglo, las estelas llegan a un abrupto final debido a las leyes suntuarias de Demetrio de Phaleron en 315 a. C.

Una estela grave que representa la escena de un banquete. HIGO. 58. Mapa: 3315-8.
Número de objeto del museo: MS4023
Numero de imagen: 3316

Recientemente se han vuelto a colocar en exhibición en la Sección Mediterránea dos mármoles funerarios antiguos, obsequios de larga data. Uno, presentado por la Sra. Lucy Wharton Drexel, es un fragmento de mármol Pentelic de la parte superior de una estela del siglo IV, el otro, el regalo de la Sra. John Harrison, es una pequeña piedra de grano grueso de la época helenística. Ya se había expuesto una estela mutilada, hasta ahora inédita, obsequio de la Sra. Drexel, y una gran estela recientemente adquirida, publicada por la Dra. Luce en el MUSEUM JOURNAL VIII, 1917, No. 1, p. 10 ff. Aunque ninguno de los tres mármoles inéditos es de belleza intrínseca, parece oportuno hacer una breve mención de ellos como ejemplares de una clase de escultura que tiene un interés muy especial por ser a la vez el más simple y el más común monumento a los muertos en antigua Grecia.

Una estela funeraria. HIGO. 59.
Número de objeto del museo: MS4020
Numero de imagen: 3314

La Figura 57, un fragmento que mide en sus mayores dimensiones 28 pulgadas por 17, muestra la parte superior de un grupo familiar que tendría aproximadamente 42 pulgadas de altura si estuviera intacto. El escenario es una especie de heroon, con un frontón triangular rematado en el vértice por una palmeta, muy deteriorado y ornamentado en los extremos con acroteria, uno de los cuales ha desaparecido por completo y el otro está en mal estado. Este frontón estaba sostenido a cada lado por pilastras planas, de las que se conserva la parte superior de una, a la derecha. En el centro del campo en bajo relieve está la cabeza de una mujer de frente completo. Su cabello, con raya en el medio y ondulado a ambos lados, está cubierto con un velo cuyas puntas cuelgan a cada lado de su cuello. A su izquierda está la cabeza de un hombre barbudo en alto relieve, girada a la izquierda, mirando más allá de la mujer hacia la parte de la estela ahora perdida. Al parecer, está mirando la figura sentada del difunto. En el arquitrabe se cortan dos nombres femeninos, [ΓΛ] Τ [Κ] ΕΡΑ ΦΙΛΙΠΠΗ Glycera y Philippa. El primer nombre es aparentemente el del difunto en cuyo honor se erigió la tumba, hija, quizás, del hombre y la mujer representados en las cabezas fragmentarias. El segundo nombre sería el de una pariente fallecida anteriormente a la que no se colocó ninguna piedra en el momento del entierro y que ahora comparte la estela de Glycera.

La figura 58 es una pequeña piedra de 27 pulgadas por 18,5. Se dice que fue adquirido en Atenas. Enmarcado por columnas que sostienen un arco se representa una escena de banquete, motivo que se vuelve muy común a partir del siglo IV a.C., y es especialmente popular entre los romanos. De alguna forma, el motivo es muy antiguo. Ocurre en el arte griego arcaico como una especie de ofrenda simbólica de comida a los muertos. Es difícil decir hasta qué punto y durante cuánto tiempo el cantero es consciente de este significado del motivo. Ciertamente, en la obra tardía parece haber más conmemorativa que votiva.

En esta interpretación del motivo, un hombre sin barba se reclina en un diván, su codo izquierdo descansa sobre un cojín doble y su brazo derecho extendido, doblado a la altura del codo, la mano que sostiene una patera levantada para el vertido de una libación. La postura es muy cómoda: la rodilla derecha doblada y levantada un poco, la rodilla izquierda doblada y la pierna plana sobre el sofá. El hombre está vestido con un quitón de manga corta, sobre el cual se envuelve un himation que cubre sus piernas y el brazo izquierdo. Al pie del sofá, en un taburete de cuatro patas, se sienta una mujer envuelta en una túnica larga y un himation que cubre su cabello. Probablemente sea la esposa del difunto. Su mano derecha descansa en su regazo, su mano izquierda está levantada sosteniendo su velo cerca de su mejilla. Sus pies descansan sobre un escabel bajo. Delante del sofá hay una mesa de tres patas llena de comida. En el extremo derecho e izquierdo hay dos ayudantes diminutos, el de la derecha con una prenda ceñida por encima de las rodillas, el de la izquierda con un quitón dórico con un pliegue superior y un frasco alto.

En el arquitrabe en letras regulares cuidadosamente cortadas se lee

MENEMAXE ΔΙΦΙΛΟΥ
XPHΣTE XAIPE

& # 8220 Digno Menemachos hijo de Diplilos, adiós. & # 8221 El alfa se corta con una barra rota.

Otra estela, la Fig. 59, ha estado en exhibición durante algún tiempo en la sala oeste de la Sección Mediterránea, pero no se ha publicado ningún relato de ella. Es un fragmento de un relieve del que se pierde la parte superior. La estela mide en la actualidad 23 por 40 pulgadas y está decorada con un grupo de tres figuras de las cuales solo una está completa. Obviamente, fue pensado como un monumento a la mujer representada por la prominente figura sentada. Está vestida con un quitón jónico y un himation, y se sienta cómodamente en una silla de respaldo alto, con los pies cruzados y descansando en un escabel bajo. Parece usar sandalias. Su brazo izquierdo está parcialmente escondido debajo de su himation, y su mano derecha está extendida y sujeta la mano de un hombre que está frente a ella. Está envuelto en un himation que le cubre las piernas, pasa por la cintura y cuelga sobre el hombro izquierdo, dejando el pecho y el brazo derecho desnudos. Su mano izquierda sostiene su capa cerca del hombro. La cabeza de esta figura ha desaparecido, al igual que la de la mujer cuya figura en bajo relieve se coloca en el fondo entre marido y mujer, por lo que se puede suponer que las dos prominentes figuras sentadas lo son. La tercera figura puede ser la de una hija. Como falta el arquitrabe, el lugar donde se grabaron las inscripciones, no tenemos forma de conocer los nombres de ninguno de los individuos.

Citar este artículo

Rambo, Eleanor F .. "Un grupo de estelas funerarias". El diario del museo X, no. 3 (Septiembre de 1919): 149-155. Consultado el 16 de junio de 2021. https://www.penn.museum/sites/journal/723/

Este artículo digitalizado se presenta aquí como referencia histórica y es posible que no refleje las opiniones actuales del Penn Museum.


Archivo: Detalle de la estela funeraria de Amenemhat. El nombre del dios Amón fue borrado por los agentes de Akhenaton. Caliza, pintada. De Egipto, principios de la XVIII Dinastía. Colección Burrell, Glasgow.jpg

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Parque Central Stele

La Gran Estela, la Estela de Aksum y la Estela de Ezana han recibido gran atención debido a su altura, peso, tallas y significativo valor histórico. Estaban colocados en el terreno suavemente inclinado del Central Stele Park y debían ser admirados desde la parte bajada del entonces relativamente joven centro de Aksum. Esto obligó a los habitantes y visitantes a admirar literalmente los monumentos.

La gran estela

La Gran Estela o Estela Uno mide 33 m de longitud y unas 520 toneladas de peso. El monumento es probablemente el monolito más grande que los humanos hayan intentado erigir. La Gran Estela probablemente se cayó mientras se intentaba erigirla. Cuando cayó, golpeó la estructura megalítica conocida como Nefas Mawcha, una cámara rectangular, de propósito funerario. La estela descansa predominantemente sobre losas, presumiblemente empujadas debajo del monolito con fines de conservación después de que se derrumbó.

A diferencia de todas las otras estelas, la Gran Estela estaba tallada en los cuatro lados. Representa un edificio de trece pisos con ventanas y puertas falsas a los pies, tanto en la parte delantera como en la trasera, lo que implica la creencia en una especie de otra vida. Las hendiduras a cada lado de la estela están minuciosamente recortadas. Este concepto hace que la fuerte luz solar de Aksum mejore el aparente relieve de las superficies talladas. Las excavaciones han revelado que las principales tumbas sobrevivieron a ambos lados de la Estela Uno.

La Gran Estela descansa parcialmente sobre Nefas Mawcha (izquierda).

La estela de Aksum

La estela de Aksum o estela dos, tiene aproximadamente 24 m de altura y pesa 200 toneladas. De acuerdo con el ideal fascista de Italia de restablecer el Imperio Romano, tanto física como culturalmente, las tropas italianas ocuparon Etiopía en la década de 1930. Los italianos no solo tomaron posesión de la segunda estela más grande de Aksum, sino que también se apoderaron de una estatua del León de Judá (un importante símbolo etíope), varias coronas reales y eclesiásticas, los archivos estatales y pinturas.

Al igual que la Gran Estela, la Estela de Aksum yacía rota en varios pedazos cuando los italianos transfirieron la Estela de Aksum a Massawa, luego a Nápoles y finalmente a Roma en 1937. La estela fue reconstruida en la Piazza di Porta Capena frente a el (antiguo) Ministerio de Colonias italiano, cerca del Circo Máximo. La estela se convirtió en un símbolo del deseo de Italia de colonizar Etiopía, trazando un paralelo directo entre el Imperio Romano y el estado italiano moderno.

En 1947, el gobierno italiano firmó un tratado de paz para devolver todos los tesoros a Etiopía. Fue solo en 2005 que la estela fue desmantelada en Roma y enviada por avión en tres piezas a Aksum. La re-erección del monolito en 2008 marcó un evento nacional importante: la antigua obra de arte había regresado a su ubicación original después de residir en el extranjero durante casi setenta años.

Estela del rey Ezana

La Estela Tres fue fabricada y colocada en honor al Rey Ezana (siglo IV). Es la única estela grande que nunca fue reubicada ni cayó, y es presumiblemente el último obelisco erigido en Aksum. Bajo el reinado de Ezana, el cristianismo se introdujo en la población aksumita. A medida que la preferencia religiosa de la élite se desplazó hacia el cristianismo, se introdujeron nuevas prácticas que llevaron al fin del uso de estelas como marcadores de entierro.

Está claro que la tumba conmemorativa no está absolutamente vertical. Su posición inclinada, sin embargo, se ve exagerada por la pendiente del terreno sobre el que se asienta la estela y por el desplazamiento de la placa de base frontal. Siguiendo las preocupaciones de la posición inclinada de la estela, se consolidó estructuralmente en 2008. Las imágenes de la derecha muestran en detalle cómo se evita que la estela se caiga.


Palabras clave principales del artículo a continuación: funcional, estela, amenysoneb, funerario, elemento, medio, egipto, sacerdote, reino, antiguo, mágico, conmemorativo.

TEMAS CLAVE
Esta estela funeraria, que conmemora a Amenysoneb, un sacerdote del Reino Medio del antiguo Egipto, es un elemento funcional pero mágico. [1] La ciudad de Abydos, en la ribera occidental del Nilo en el centro de Egipto, fue un sitio sagrado para los antiguos egipcios durante el Reino Medio, que duró desde mediados del siglo XXI hasta mediados del siglo XVII a. C. [2] La estela de Ikhernofret (Museo de Berlín ref. 1204) es una importante estela del Antiguo Egipto que data del Reino Medio y es notable por su descripción velada de cómo se llevaron a cabo los misterios de la deidad Osiris en Abydos. [3]

Abydos fue un área realmente importante durante el Reino Medio (alrededor de 2055-1650 a. C.), cuando los egipcios creían que era el lugar de enterramiento del dios Osiris, el gobernante de la otra vida. [1] Durante gran parte de la historia de Egipto, incluido el Reino Medio, los obeliscos erigidos en pares se utilizaron para marcar las entradas de los templos. [4] Durante el Reino Medio, los egipcios fuera de los niveles de élite de la sociedad obtuvieron acceso a esta literatura funeraria y comenzaron a incorporarla en sus propios entierros. [4]

El Reino Medio (c. 2000-1650 a. C.) estuvo marcado por la reunificación de Egipto después de un período de débil poder faraónico y guerra civil llamado Primer Intermedio. [4] Reino Medio: Egipto en las dinastías XII y XIII, entre 2055 a. C. y 1650 a. C. [4]

Partiendo de Turín estela Supl. 1266, el A. discute los ejemplos conocidos de escritura jeroglífica boustrophedon desde el Primer Período Intermedio y hasta finales del Reino Medio. [5] Durante el Reino Medio, la parte rectangular de una estela por lo general contenía varias líneas horizontales de inscripción, encima de la representación del propietario de la estela y, ocasionalmente, algunos de sus parientes. [6]


Al hacer campaña hacia el norte y el sur, Kamose actuó en su reclamo implícito del territorio gobernado por Egipto en el Reino Medio. [7] Las estatuas de bloques fueron muy populares en el antiguo Egipto desde el Reino Medio en adelante. [8]

Reino Medio egipcio, dinastía tardía 12 - dinastía temprana 1991-1640 a. C. [9]

Las llamadas estelas clásicas del Imperio Medio tenían su origen en esas losas de piedra, que se encajaban en las mastabas de ladrillo de los cementerios provinciales de finales del Imperio Antiguo y del Primer Intermedio. [6] En el Reino Medio, las estelas estaban inscritas con varios tipos de textos, siendo el más común la fórmula de la ofrenda, una oración a través de la cual el propietario de una estela expresaba el deseo de participar en las ofrendas que el rey donaba a los dioses. [6] Notas, comentarios y sugerencias sobre la datación de las estelas del Reino Medio, con especial énfasis en la fórmula de la ofrenda y otras frases o escritos. [5] Descripción de dos estelas del Reino Medio redescubiertas en los almacenes del Museo de Turín: nr. [5] El A. ha recopilado los nombres personales de estelas y otros documentos que datan del Reino Medio, pero solo de aquellos fechados o seguramente datables. [5] Senusret III (también escrito como Senwosret III o Sesostris III) gobernó desde 1878-1839 a. C. y fue el quinto monarca de la Duodécima Dinastía del Reino Medio. [4] La construcción de pirámides declinó hacia el final de la Duodécima Dinastía, ya que la inestabilidad condujo al declive del Reino Medio. [4] Las prácticas funerarias reales en el Reino Medio siguieron siendo las mismas que en el Reino Antiguo, y los reyes continuaron construyendo pirámides para sus entierros. [4] Sin embargo, a diferencia del Reino Antiguo, las pirámides reales del Reino Medio no estaban tan bien construidas, y muy pocas de ellas permanecen como estructuras piramidales en la actualidad. [4] A diferencia del Reino Antiguo, los objetos de uso diario no se incluían a menudo en las tumbas, sin embargo, reaparecieron hacia el final del Reino Medio. [4] Compara y contrasta las tumbas y los bienes funerarios del Reino Medio con los del Reino Antiguo. [4] En contraste con las actitudes elitistas del Imperio Antiguo hacia los dioses, el Reino Medio experimentó un aumento en las expresiones de piedad personal y lo que podría llamarse una democratización del más allá. [4] Mentuhotep II fue el primer faraón del Reino Medio, restaurando la estabilidad después de un período de debilidad faraónica y guerra civil. [4] Todos ellos caen dentro del rango del Reino Medio y principios del Primer Período Intermedio. [10] Se siguieron construyendo grandes tumbas en forma de pirámides en todo el Reino Medio, junto con pueblos, ciudades y fortalezas. [4] Pirámide Negra de Amenemhat III: Las pirámides del Reino Medio consisten en ladrillos de barro y arcilla revestidos de piedra caliza. [4] Las innovaciones durante el Reino Medio incluyeron la solemnidad evidente en los retratos de Senusret III y estatuas de bloques. [4] Otra innovación importante en la escultura durante el Reino Medio fue la estatua de bloque, que consistía en un hombre en cuclillas con las rodillas pegadas al pecho. [4] Otra innovación importante en la escultura que ocurrió durante el Reino Medio fue la estatua de bloque, que continuaría siendo popular hasta la época ptolemaica casi 2000 años después. [4]

Vivió durante el reinado de un faraón poco conocido de la XIII Dinastía, Userkare Khendjer, que gobernó hacia el final del Reino Medio. [1] Usado desde el Reino Medio hasta el final del Período Ptolemaico casi 2000 años después, la mayoría de los shabtis eran de un tamaño pequeño, a menudo cubrían el piso alrededor de un sarcófago. [4] El complejo del templo de Karnak es un ejemplo de arquitectura fina que se inició durante el Reino Medio y continuó durante el período ptolemaico. [4]

Si bien las estelas que representan a funcionarios individuales, a veces con largas inscripciones, eran comunes antes en el Reino Medio, el final de la dinastía 12 presenció un aumento en la popularidad de las estelas que retratan a grupos más grandes de parientes y colegas. [9] El Libro de los Muertos de Neferrenpet, hecho de papiro, contiene hechizos que se conocen colectivamente con el nombre moderno de Libro de los Muertos y se derivan de los Textos del Ataúd del Imperio Medio y los Textos de las Pirámides del Imperio Antiguo. [8] Este fatalismo, que enfatiza que el dios puede ser caprichoso y que sus deseos no pueden ser conocidos, también es típico de los Textos de Instrucción tardíos del Imperio Nuevo, que muestran un marcado cambio de sus precursores del Imperio Medio al moverse hacia una pasividad y quietismo que se adapta a una edad menos costosa. [7]

Varios que se atribuyen a autores del Imperio Antiguo o que describen eventos del primer período intermedio pero que están compuestos en egipcio medio probablemente también datan de esta época. [7] El "Papiro médico de Kahun" o el "Papiro ginecológico" (pKahun (med.) / London UC 32057) (10/12/12) fecha: dyn. 12 - Fotografías (b / n) y texto jeroglífico en: Francis LLewellyn Griffith, The Petrie Papyri: Hieratic Papyri de Kahun y Gurob (principalmente del Reino Medio). [11] V-VI - archivo pdf: URL - Descripción y traducción al inglés de Francis LLewellyn Griffith, The Petrie Papyri: Hieratic Papyri de Kahun y Gurob (principalmente del Reino Medio). [11] Reinado de Amenemhat II o poco después, XII Dinastía, Reino Medio. [12] El centro regional del culto de Osiris en Abydos, que ha producido la mayor cantidad de monumentos del Imperio Medio, perdió importancia, pero sitios como Tebas, Idfū y Al-Kawm al-Aḥmar han arrojado resultados significativos, aunque a veces de forma burda. trabajado, permanece. [7]

El título cubre específicamente las estelas del Museo Británico del Reino Medio y el Segundo Período Intermedio, la colección más grande de estelas del Reino Medio fuera de Egipto. [13] Los monumentos del Imperio Medio en Egipto no están tan bien conservados como los del Imperio Antiguo. [14] El Met tiene una excavación en Egipto en un sitio del Reino Medio al sur de El Cairo. [14] Antiguo Egipto transformado: el Reino Medio, a la vista hasta el 24 de enero, presenta una imagen completa del arte y la cultura del Reino Medio, posiblemente el menos conocido de los tres reinos de Egipto, y sin embargo, uno que vio la creación de poderosos , obras contundentes interpretadas con gran sutileza y sensibilidad. [14] El autor El difunto Dr. Detlef Franke fue profesor en la Universidad de Heidelberg y experto en el Reino Medio egipcio. especial interés en el Reino Medio. [13] Con agradecimiento al Museo Metropolitano de Arte, aquí hay una entrevista entre Rachel High, Asistente de Publicaciones y Marketing en el Departamento Editorial del Museo, y Adela Oppenheim, Curadora en el Departamento de Arte Egipcio del Museo y coautora con Dorothea Arnold, Dieter Arnold y Kei Yamamoto del impresionante libro nuevo, Ancient Egypt Transformed: The Middle Kingdom. [14]

Adela Oppenheim: Cuando llegué al Departamento de Arte Egipcio del Met, comencé a trabajar con la curadora Emerita Dorothea Arnold y la curadora Dieter Arnold, que son dos de los grandes eruditos del período del Reino Medio. [14]

Más específicamente, incluye artículos sobre 'Principios de decoración en las estelas del Reino Medio' 'Las inscripciones de Mitre en los ataúdes del Reino Medio' 'Observaciones sobre el Templo de Heqet y una carta sarcástica de el-Lahun' 'Algunas observaciones sobre el desarrollo de ataúdes rishi '' Una estela inacabada del Imperio Medio Tardío de Abydos '. [15] Estela funeraria inusual de un hombre del Reino Medio en el Museo Nacional de Alejandría núm. 223. [16] Publicación de una estela del Reino Medio, se exhibe en el Museo Nacional de Alejandría (Inv. [16])

Comprender el arte del Reino Medio requiere un poco de paciencia, pero es una de las obras de arte más hermosas producidas en el antiguo Egipto, por lo que creo que ese esfuerzo extra está muy bien recompensado. [14]

Foto de archivo - Objeto antiguo, Egipto, Estela de Kay, Reino Medio 2055-1650 a.C. [17] Senwosret III como esfinge, parte de la exposición "El Antiguo Egipto Transformado: El Reino Medio" en el Museo Metropolitano de Arte. [18] "Ancient Egypt Transformed: The Middle Kingdom" abre el lunes y continúa hasta el 24 de enero en el Museo Metropolitano de Arte 212-535-7710 metmuseum.org. [18] Vuelve al tema en "El Antiguo Egipto Transformado: El Reino Medio", una exposición notablemente baja en el rey Tut bling y alta en la belleza compleja. [18]


Abydos recibió una mayor atención real en el Reino Medio, a partir del reinado de Nebhepetre Montuhotep II. Fue la ubicación de una tumba construida por Senwosret III en la XII Dinastía, y el importantísimo festival de Osiris definió el sitio. [19] Reino Medio, dinastía 12, reinado de Amenemhat III (ca. 1859-1813 a. C.). [14] Reino Medio, dinastía 12, reinado de Senwosret II (ca. 1887-1878 a. C.). [14]

Las estatuas de los difuntos, como las estelas, se encuentran en contextos más variados del Reino Medio que en el Reino Antiguo. [19] Una colección de nueve ensayos temáticos sobre la cultura del Reino Medio y el Segundo Período Intermedio, centrados en estelas mortuorias, inscripciones, entierros y decoración de ataúdes. [15] Los gobernantes posteriores del Imperio Nuevo desmantelaron los templos del Imperio Medio y reutilizaron los bloques en los cimientos del Imperio Nuevo. [14]

¿Puede el signo y ^ h que se encuentra aquí representar ya en este texto del Reino Medio la palabra iff ^, uno de los términos aplicados a los muertos? 20 estelas egipcias de pan y cerveza, bueyes y gansos, y todo lo bueno para el espíritu de Senhotep, la hija de Bau ". 31672. [20] Millard, A., The Position of Women in the Family and in Society in Ancient Egypt: con especial referencia al Reino Medio. 3 vols. [21] El dibujo lineal de una estela de punta redonda (número veintidós de finales del Reino Medio) en tinta negra es extremadamente útil porque la inscripción se ha desvanecido desde la publicación original de Petrie. .6 Como observa el autor, los dibujos lineales pueden llevar más tiempo, pero pueden dar cuerpo a los signos y detalles que de otra manera no serían evidentes en las fotos. [21] Estela de piedra caliza de Inyotef, nacida de Tjefi, Post- estilo de reunificación de la dinastía 11.5, Reino Medio, Deir el-Bahri. [22]

A pesar de que Egipto estuvo sujeto a la decadencia política después del colapso del Imperio Nuevo, los altos estándares artísticos continuaron, como es obvio en la estela ochenta y tres, una hermosa estela con remates redondos que data del Tercer Período Intermedio hasta la Era Ptolemaica. [21]

Resumen: Presentación de un nuevo proyecto para publicar 176 estelas del Reino Medio y del Segundo Periodo Intermedio de origen no real en el Museo Británico. [23] Los descendientes de las dos formas anteriores, las estelas de punta redonda del período protodinástico y las "puertas falsas" rectangulares del Reino Antiguo, se utilizaron en el Reino Medio. [20] By the Middle Kingdom, with the "democratization" of the Netherworld, more levels of society erected stelae, such as at Abydos, where the deceased hoped to partake in the mysteries of Osiris for eternity. [21] During the Middle Kingdom the dead, wherever buried, were frequently given memorial tablets at Abydos, where the god Osiris himself was thought to be interred, that they might thereby enjoy a closer intimacy with that great ruler of the dead. [20]

Offering bearer, Tomb of Meketre, Thebes (TT 280), Dynasty 11.5, Middle Kingdom, ca. 1990 BC. [22] Great offering scene, interior of outer coffin, Coffin of Djehuty-nakht, Beni Hasan, Dynasty 11.5, Middle Kingdom, paint on wood. [22] Painted sandstone seated statue of King Mentuhotep Nebhepetre, Mortuary Temple of Mentuhotep Nebhepetre, Deir el-Bahri, Dynasty 11.5, Middle Kingdom. [22] Standing figure of Mentuhotep II, Mortuary Temple of Mentuhotep Nebhepetre, Deir el-Bahri, Dynasty 11.5, Middle Kingdom. [22] Plan of latest phase of Funerary temple and complex of Mentuhotep Nebhepetre, Dynasty 11-11.5, Middle Kingdom, Deir el-Bahri. [22] Number twelve dates to Dynasty Ten, while thirteen to thirty-two are from the Middle Kingdom. [21] A relief of an elite woman painted on limestone, from about 1887-1840 BC. Credit The Trustees of the British Museum, London Oddly, given its central place in Egypt’s past, the Middle Kingdom (circa 2030 to 1650 B.C.) has never had a comprehensive museum showcase till now. [18]

Akhenaten's newly founded capital at modern Amarna, in Middle Egypt, was marked by fifteen rock-cut boundary stelae on which the king explained why he had chosen that site for his new political and religious center. [6] The earliest stelae were erected in Egypt during the 1st dynasty to mark the tombs of the kings and their courtiers in the cemetery of Abydos in Upper Egypt. [6] From the 1st dynasty (when the earliest stelae were used in Egypt) onward until Roman times, a considerable change in the shapes of stelae, their decoration and their types of inscriptions took place. [6] Map of the netherworld from the coffin of Gua, from Deir el-Bersha, Egypt (Twelfth Dynasty, 1985-1795 BCE) : The map inscribed in this coffin comprises part of the Coffin Texts intended to help the deceased navigate through the Duat. [4] After toppling the last rulers of the Tenth Dynasty, Mentuhotep II began consolidating his power over all Egypt, completing the process circa 2000 BCE. His subjects considered him to be divine or semi-divine, as suggested in a relief depicting the pharaoh receiving offerings. [4] One example of such stelae is the Annals of Amenemhat II, an important historical document for the reign of Amenemhat II (r. 1929-1895 BCE) and also for the history of Ancient Egypt and understanding kingship in general. [4]

Much of what we know of the kingdoms and administrations of Egyptian kings are from the public and private stelae that recorded bureaucratic titles and other administrative information. [4] Senusret III is considered to be perhaps the most powerful Egyptian ruler of the dynasty and led the kingdom to an era of peace and prosperity. [4] His military campaigns gave rise to an era of peace and economic prosperity that not only reduced the power of regional rulers, but also led to a revival in craftwork, trade, and urban development in the Egyptian kingdom. [4]

Coffin Texts evolved from the previous Pyramid texts of the Old Kingdom, expanding and introducing spells that were more relatable to nobles and non-royal Egyptians. [4]

Besides the offering formula, which remained the most common prayer on stelae throughout Egyptian history, stelae also had genealogies, dedication formulas and other texts. [6] The article will present three unpublished stelae from the Egyptian Museum in Cairo (JE 45246CG 20810, JE 39069CG 20803, JE 36422CG 20800). [10]

If the typical Egyptian stela looks suspiciously like a traditional tombstone, the reason is because traditional tombstones are a modern rendition of these ancient markers. [6] In the Late Period and also in the Ptolemaic Period, a clear distinction was made once again between the lunette and the rectangular part of the stela, although some still follow the decorative scheme of the New Kingdom stelae. [6] Stelae with ears are classed as "magic" stelae, like the so-called cippus from the Late Period, a type of stela with the image of the child god Horus standing on a crocodile and holding snakes, scorpions and other dangerous animals. [6] Votive stelae where often dominated by large images of the god to whom the stela was dedicated, and they contain very little text. [6] The Kamose stela was erected to commemorate the victory of the pharaoh Kamose over the Hyksos ruler in about 1570 BC. Successful military campaigns were also mentioned on the boundary stelae that were set up by Senusret III of the 12th Dynasty, in Semna and Uronarti, lower Nubia, and by Tuthmosis I and Tuthmosis III of the 18th Dynasty, on the banks of the Euphrates River and on the Gebel Barkal in upper Nubia, respectively. [6] The first two are round-topped stelae, while the third is a rectangular stela. [10]

The false doors in the tombs of the 3rd Dynasty at Saqqara consist of a door niche as well as a rectangular slab stela, which shows the tomb owner in front of an offering table. [6] The offering formula was written in tombs, on coffins, and on a type of object we call a funerary stela. [1]

The owner of our stela, Amenysoneb (which means "The God Amun is healthy’) worked at Abydos, where he was in charge of a small rotation of priests, called a phyle. [1] Review of a very famous MK stela belonging to a "Master-sculptor" who worked in Abydos during the reign of Senwosret I, 12th dynasty. [5]

Re-examination of a small stela in the Museum of the Accademia dei Concordi in Rovigo (old nr. 12 new nr. [5]

In the rock-cut tombs of the New Kingdom, stelae were placed in the open courts to represent the owner. [6] Painted wooden stelae occurred for the first time during the New Kingdom, but hey become more frequent from the Third Intermediate Period onward. [6]

At the end of the Old Kingdom, Abydos developed into an important cult center for the god Osiris. [6] As in the Old Kingdom, stone was most often reserved for tombs and temples, while bricks were used for palaces, fortresses, everyday houses, and town walls. [4] Owing to the enlargement of the tomb superstructures during the Old Kingdom, the offering place was moved into a niche in the panel decoration that covered the facades of the tombs. [6]

In the Old Kingdom, the Pyramid Texts, which contained spells to help the dead reach the afterlife successfully, were only accessible to the elite. [4]

One of the few kings who were deified and honored with a cult during their own lifetime, he is considered to be perhaps the most powerful Egyptian ruler of the dynasty. [4] He was able to collect more than four hundred objects, part of them on the advice of Ernesto Schiaparelli, the first Director of the Egyptian Museum in Florence (1884) and from 1894 of the Turin Museum. [5] Osiris :The god of the underworld and husband of the goddess Isis in the Egyptian pantheon. [4] Hieroglyphic and pictorial carvings in brilliant colors were abundantly used to decorate Egyptian structures. [4] Ancient Egyptian architects used sun-dried bricks, fine sandstone, limestone, and granite for their building purposes, though typically reserved stone for temples and tombs. [4] Stelae inscriptions were usually written in hieroglyphs but occasionally also in Hieratic, the cursive writing of the ancient Egyptians. [6] In ancient Egypt, stelae are slabs of stone or wood, of many different shapes, usually bearing inscriptions, reliefs or paintings. [6] The stelae of Ancient Egypt served many purposes, from funerary, to marking territory, to publishing decrees. [4] Stelae have played an important role in our understanding of ancient Egypt. [6]

It was found by Professor John Garstang in 1907 at Abydos in Egypt, a site which is part way between Luxor and Cairo. [1]

While most stelae were taller than they were wide, the slab stelae took a horizontal dimension and was used by a small list of ancient Egyptian dignitaries or their wives. [4] IV, 1981-1990 -- Transcription and English translation ("based mainly on Stela S"): URL -- English translation by James Henry Breasted, Ancient Records of Egypt, vol. II, Chicago, 1906, sections 958-972 : URL -- English translation (based on Stela S): Lichtheim II, 48-51: URL -- English translation by William J. Murnane, Texts from the Amarna Period in Egypt, Atlanta, Georgia, 1995, pp. 81-86 -- German translation by Wolfgang Helck, Urkunden der 18. [11]

IV, 1539a-1544 - URL -- English translation in: James Henry Breasted, Ancient Records of Egypt, vol. II, Chicago, 1906, sections 810-815: URL Also available at URL -- Transliteration, English translation and commentary of the dream section only (lines 8-13) in: Appendix of Texts used in Szpakowska, Kasia. [11]

Exercises and Middle Egyptian Texts, Leiden, 1970, p. 46 -- Transcription and English translation by Mark-Jan Nederhof - 2 pp., pdf-file (12 KB): URL -- English translation by James Henry Breasted, Ancient Records of Egypt, vol. II, Chicago, 1906, sections 649-650: URL -- Hieroglyphic text (based on Urk. [11]

Amenism, Atenism and Egyptian Monotheism, New York, 1923, pp. 46-54: URL -- English translation in: Lichtheim II, 86-89 -- German translation (first and second hymn) by Jan Assmann, in: TUAT II, 844-846 -- Italian translation (partial): URL -- Online version of: Steven Blake Shubert, Double Entendre in the Stela of Suty and Hor, in: Gary N. Knoppers, Antoine Hirsch (eds.), Egypt, Israel, and the Ancient Mediterranean World. [11]

Egypt: crowns The crown of Lower Egypt (left) and the crown of Upper Egypt (right), both worn by King Sesostris III, Egypt, 19th century bce in the Egyptian Museum, Cairo. [7] Just as Asians resident in Egypt were incorporated into Egyptian society and could rise to important positions, so their gods, though represented as foreign, were worshiped according to Egyptian cult practices. [7] Not only were foreign objets d’art imported into Egypt, but Egyptian artisans imitated Aegean wares as well. [7]

The New Kingdom was a time of increased devotion to the state god Amon-Re, whose cult largely benefited as Egypt was enriched by the spoils of war. [7] Beginning in the New Kingdom, small human-shaped figurines called shabtis were placed in Egyptian tombs as a common part of the burial equipment. [8] The vernacular form of the New Kingdom, which is now known as Late Egyptian, appears fully developed in letters of the later 19th and 20th dynasties. [7]

Earlier works in Middle Egyptian were copied in schools and in good papyrus copies, and new texts were composed in Late Egyptian. [7] The first datable corpus of literary texts was composed in Middle Egyptian. [7] In the reign of Thutmose I, Egyptian conquests in the Middle East and Africa reached their greatest extent, but they may not yet have been firmly held. [7] In the early 12th dynasty the written language was regularized in its classical form of Middle Egyptian, a rather artificial idiom that was probably always somewhat removed from the vernacular. [7]

At about the time that he altered his name to conform with the new religion, the king transferred the capital to a virgin site at Amarna (Tell el-Amarna Al-ʿAmārinah) in Middle Egypt. [7] Akhenaton, Nefertiti, and their daughters King Akhenaton (left) with Queen Nefertiti and three of their daughters under the rays of the sun god Aton, Egypt, mid-14th century bce in the State Museums, Berlin. [7] In an inscription recording Tutankhamun’s actions for the gods, the Amarna period is described as one of misery and of the withdrawal of the gods from Egypt. [7]

IV, 26-29: URL -- English translation by James Henry Breasted, Ancient Records of Egypt, vol. II, Chicago, 1906, sections 33-37: URL -- German translation in: Kurt Sethe, Urkunden der 18. [11] VII, 47-50: URL -- English translation by: James Henry Breasted, Ancient Records of Egypt, vol. I, Chicago, 1906, sections 694-706: URL idem, at: URL -- German translation in: Dietrich Wildung, Sesostris und Amenemhet. [11] IV, 1713-1721 - pdf-file: URL -- Drawings: LD III, 74-75: URL -- English translation by Benedict G. Davies, Egyptian Historical Records of the Later Eighteenth Dynasty, Fascicle IV, Translated from W. Helck, Urkunden der 18. [11] IV, 2025-2032 (not yet online) -- English translation by John Bennett, The Restoration Inscription of Tut'ankhamun, JEA, vol. 25, pp. 8-15 (1939), : URL -- English translation by Benedict G. Davies, Egyptian Historical Records of the Later Eighteenth Dynasty, Fascicle VI, Translated from W. Helck, Urkunden der 18. [11]

Although Ahmose (ruled c. 1539-14 bce ) had been preceded by Kamose, who was either his father or his brother, Egyptian tradition regarded Ahmose as the founder of a new dynasty because he was the native ruler who reunified Egypt. [7] Egyptian sculpture: head of a queen Head of a queen, brown quartzite sculpture from Egypt, c. 1479-25 bce in the Brooklyn Museum, New York. [7]

Hieroglyphic texts on Egyptian stelae, drawing of a limestone stele of the official Senitef son of Rehutankh, depicting servants bringing offerings to a royal statue of pharaoh Nubkaure (Amenemhat II on the upper left, facing right). [12] Wealthier Egyptian officials often had memorial stelae erected near their tombs or memorial chapels. [8] The individual's name as well as his image had to be preserved hence, Egyptian tombs contain images of the deceased in both relief and statuary. [8] The University of Pennsylvania Museum's (UPM) Egyptian collection contains many examples of tomb statues. [8]

The city was important to the cult of Osiris, the god of the dead, and played a special role in Egyptian funerary rituals. [2] The king of the 12th dynasty with the most enduring reputation was Sesostris III (1836-18 bce ), who extended Egyptian conquests to Semna, at the south end of the Second Cataract, while also mounting at least one campaign to Palestine. [7] The Mesopotamian and Egyptian civilizations flourished almost simultaneously during the first civilizational phase (3000-1500 bce ). [7]

"Papyrus Anastasi I." -- Photographs (BM, several sheets): URL -- Hieroglyphic text and English translation by: Alan Henderson Gardiner, Egyptian Hieratic Texts: transcribed, translated and annotated by Alan H. Gardiner. [11] IV, 814-815: pdf-file - URL -- Hieroglyphic text in: A. de Buck, Egyptian Readingbook. [11]

The Dream Stela of Thutmosis IV date: dyn. 18, reign of Thutmosis IV -- Drawing of the stela: LD III, 68: URL -- A nice drawing of the situation at the time of the Lepsius expedition (0.1 MB): URL -- Photograph of the stela (0.4 MB): URL -- Hieroglyphic text in: Urk. [11] The Gebel Barkal Stela (Boston MFA 23.733) date: dyn. 18, reign of Thutmosis III -- Photographs (zoomable): URL -- Hieroglyphic text: Urk IV, 1227-1243 -- Hieroglyphic text (based on Urk. [11] The Stela of Suti and Hor (BM EA 826) date: dyn. 18, reign of Amenophis III -- BM fact-sheet with photos: URL -- Photograph and hieroglyphic text in: I. E. S. Edwards, British Museum. [11] The Stela of Ahmose from Abydos / Tetisheri Stela (Cairo CG 34002) date: dyn. 18, reign of Ahmose -- Photograph in: Hellmut Brunner, Hieroglyphische Chrestomathie, Wiesbaden, 1965, pl. 14 -- Photograph of upper part (79 KB): URL -- Hieroglyphic text: Urk. [11] The Restoration Stela of Tutankhamun (CG 34183) date: dyn. 18, reign of Tutankhamun -- Photographs: URL -- Hieroglyphic text: Urk. [11] The Northampton Stela of General Djehuty date: dyn. 18, reign of Hatshepsut -- Photograph in: William Compton Northampton, Marquis of, Report on some excavations in the Theban necropolis during the winter of 1898-9, London, 1908, pl. I: URL -- Hieroglyphic text in: Urk. [11] The Piankhi / Piye Stela (JE 48862) date: dyn. 25, reign of Piankhi -- Drawing of the front side: URL -- Hieroglyphic text in: Urk. [11] The Armant Stela of Thutmosis III (Cairo JE 67377) date: dyn. 18, reign of Thutmose III -- Hieroglyphic text: Urk. [11] The Great Abydos Stela of Ramesses IV for Osiris and the Gods (JE 48831) "I am a legitimate ruler I did not usurp." date: dyn. 20, reign of Ramesses IV -- Drawings in: Auguste Mariette, Abydos. [11] Three lines of text at the top of the stela request offerings for both Ameny and Yotsen, invoking Osiris, lord of Abydos, and the canine funerary god Wepwawet. [9] The content and style of the stela suggest a date late in Dynasty 12 or early in Dynasty 13. [9]

The emerging kingdom of Mitanni in northern Syria, which is first mentioned on a stela of one of Amenhotep’s soldiers and was also known by the name of Nahrin, may have threatened Egypt’s conquests to the north. [7] Under Amenhotep I the pyramidal form of royal tomb was abandoned in favour of a rock-cut tomb, and, except for Akhenaton, all subsequent New Kingdom rulers were buried in concealed tombs in the famous Valley of the Kings in western Thebes. [7] Setnakht’s son Ramses III (ruled 1187-56 bce ) was the last great king of the New Kingdom. [7] Sesostris III completed an extensive chain of fortresses in the Second Cataract at Semna he was worshiped as a god in the New Kingdom. [7]

The Book of the Dead dates to the New Kingdom or later and consists of prayers, invocations, and magical texts to ensure the survival of the deceased in the afterlife. [8] The earliest preserved important New Kingdom monuments from Memphis also date from this reign. [7]

There is scarcely any trace of local population from the later New Kingdom, when many more temples were built in Nubia by the end of the 20th dynasty, the region had almost no prosperous settled population. [7] Material relating to funerary practices, tombs, and mastabas comes from major UPM excavation sites including Dendereh (provincial Old-Middle Kingdom cemetery), Giza (cemetery of minor officials of the Old Kingdom), Saqqara (Old Kingdom pyramid cemeteries), Meydum (Old Kingdom through Roman/Coptic periods), Abydos (Predynastic through Late Period material), Dra Abu el-Naga (New Kingdom), among others. [8] He restored many monuments in the Memphite area, including pyramids and pyramid temples of the Old Kingdom, and had buildings constructed near the Sarapeum at Ṣaqqārah. [7]

In its later periods, Egyptian society, the values of which had previously tended to be centralized, secular, and political, became more locally based and more thoroughly pervaded by religion, looking to the temple as the chief institution. [7] According to Egyptian belief, the permanent inscription of a person's name was necessary for achieving immortality. [2] The word Hyksos dates to an Egyptian phrase meaning "ruler of foreign lands" and occurs in Manetho’s narrative cited in the works of the Jewish historian Flavius Josephus (1st century ce ), which depicts the new rulers as sacrilegious invaders who despoiled the land. [7]

IV, 44: URL -- English translation and discussion by Marshall Clagett, Ancient Egyptian Science. [11] IV, 155-176 (introductory speech) 176-177 (calendar proper): URL -- English translation by Sherif el-Sabban, Temple Festival Calendars of Ancient Egypt, Liverpool, 2002, pp. 17-19 (part of the introductory speech by the King and his court the calendar proper) -- French translation - of the calendar only - by Auguste Mariette, Karnak. [11] In an act of piety that also reinforced his legitimacy, Ramses IV saw to the compilation of a long papyrus in which the deceased Ramses III confirmed the temple holdings throughout Egypt Ramses III had provided the largest benefactions to the Theban temples, in terms of donations of both land and personnel. [7] Thutmose III Thutmose III smiting his Asian foes, detail of a limestone relief from the Temple of Amon at Karnak, Egypt, 15th century bce. [7] Colossi of Memnon The Colossi of Memnon, stone statues of Amenhotep III, near Thebes, Egypt, 14th century bce. [7] Nefertari Wall painting of Queen Nefertari from her tomb in the Valley of the Queens, Thebes, Egypt, 13th century bce. [7] The Temple of Queen Hatshepsut at Dayr al-Baḥrī, Thebes, Egypt, 15th century bce. [7] Thutmose IV Gray granite sculpture of Thutmose IV, Egypt, 15th century bce. [7] To judge from his mummy and less formal representations of him from Amarna, he was obese when, in his 38th regnal year, he died and was succeeded by his son Amenhotep IV (ruled 1353-36 bce ), the most controversial of all the kings of Egypt. [7] The main line of Hyksos was acknowledged throughout Egypt and may have been recognized as overlords in Palestine, but they tolerated other lines of kings, both those of the 17th dynasty and the various minor Hyksos who are termed the 16th dynasty. [7] Between the reign of Akhenaton and the end of the 18th dynasty, Egypt lost control of much territory in Syria. [7] During the long reign of Ramses II (1279-13 bce ), there was a prodigious amount of building, ranging from religious edifices throughout Egypt and Nubia to a new cosmopolitan capital, Pi Ramesse, in the eastern delta his cartouches were carved ubiquitously, often on earlier monuments. [7] Merneptah’s son Seti II (ruled 1204-1198 bce ) had to face a usurper, Amenmeses, who rebelled in Nubia and was accepted in Upper Egypt. [7]

Under Amenhotep II, Asian gods are found in Egypt: Astarte and Resheph became revered for their reputed potency in warfare, and Astarte was honoured also in connection with medicine, love, and fertility. [7] Amenhotep I Limestone sculpture of Amenhotep I, Egypt, c. 1500 bce. [7] Sesostris I Sesostris I, detail of a limestone statue, Egypt, c. 1900 bce. [7]

Meshwesh prisoners of war, branded with the king’s name, were settled in military camps in Egypt, and in later centuries their descendants became politically important because of their ethnic cohesiveness and their military role. [7]

Abydos, the great sanctuary of the funerary god Osiris, was one of ancient Egypt's most sacred places. [9] These funerary texts were a necessary part of the funerary equipment of the ancient Egyptians. [8] The ancient Egyptian empire during the rule of Thutmose III (1479-26 bce ). [7]

Textual Sources for the History of the Middle Nile Region between the Eighth Century BC and the Sixth Century AD, vol. III, Bergen, 1998, pp. 1121-1123 -- Hieroglyphic text in WinGlyph notation, transcription, English translation (by Griffith) and commentary in a posting of Michael Tilgner to AEL on May 17, 1998: URL (PDF file) Added to this post: A photograph of the hieroglyphic inscription & A drawing of the hieroglyphic text from: F. Ll. [11] The Mendes Stela (CG 22181) (27/7/12) date: reign of Ptolemy II Philadelphus -- Drawing of the lunette (with inscriptions) in: Unijournal. [11] CATALOGUE DESCRIPTION A funerary stela, on which, below four lines of inscription, the stela's owner stands at the left before an offering table surmounted by three jars, a trussed fowl, a khepesh-leg, and a leek. [24]

This particular stela was carved in honor of a man named Mentuwoser, an official in charge of agricultural and livestock management, at the behest of Senwosret I (ca. 1971-1926 BCE) the king's name appears at the top center, inside the cartouche. [2] Legitimacy and the Book of the Dead in a Stela of Ramesses IV from Abydos, in: L'impero ramesside. [11] The finely carved hieroglyphics taking up more than half the surface of Mentuwoser's stela include lists of his good works and accomplishments, as well as prayers intended to guide him in the afterlife and give him access to the festival of Osiris. [2] The stela records how the festivities were celebrated in four main parts. [3]

In particular as people from all over Egypt built chapels with stelae at Abydos, we often cannot even tell if a stela is from such a chapel or from a tomb chapel. [19] While these look basically identical to small offering chapels associated with tombs of the period (at Abydos and elsewhere) there are no tombs here - they could be built by people buried at sites elsewhere in Egypt. [19]

Stelae are stone monuments that were used in many different ways in ancient Egyptian society, including as tombstones, as offerings to gods and as commemorative monuments. [13] Egyptian stela of Sehetepibre and others (Illustration) - Ancient History Encyclopedia Egyptian stela of Sehetepibre and others Osama Shukir Muhammed Amin On this sandstone stela, there are 10 lines of hieroglyphs inside the border line. [25] Emily Teeter, "Egyptian Art," Museum Studies: Ancient Art at The Art Institute of Chicago, vol. 20, no. 1 (1994), pp. 19-20 (ill.), no. 3. [26]

Geoff Emberling and Emily Teeter, "The First Expedition of the Oriental Institute, 1919-1920," in Pioneers to the Past: American Archaeologists in the Middle East 1919-1920, ed. Geoff Emberling, Oriental Institute Museum Publications 30 (Oriental Institute of the University of Chicago, 2010), pp. 47-48, fig. 4.17. [26] Egyptians' perceptions of the world change in the Old, Middle, and New Kingdoms I hope that is evident in the various objects that we discuss in the book and exhibition. [14] The great pyramids were built in the Old Kingdom, and many of the household name pharaohs, like Ramesses, Hatshepsut and Tutankhamun reigned in the New Kingdom. [27]

One of the most famous documents from ancient Egypt on the artistic process is a funerary stele now in the collection of the Louvre, created by the artist Irtisen for his own tomb. [14]

FUENTES SELECCIONADAS CLASIFICADAS(27 source documents arranged by frequency of occurrence in the above report)


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The Evolution of Funerary Practices in Ancient Egypt

Existence in all but a few exceptionally rare cases, justification of the state of being is the cornerstone of human culture. The need to uncover meaning in life as well as death has therefore become a timeless desire of man, one which the Ancient Egyptians held to the highest esteem. This civilization and their need to comprehend this life as well as the next led to the creation of an incredibly complex web of religion, woven together by a myriad of gods, goddesses, myths, and rituals. The steadily evolving faith, which began in Pre-dynastic times as fragmentary and varied beliefs and traditions, transformed into a state religion that sustained Egyptian culture through its incredible span of history. While the increasing complexity of the Egyptian belief system can be traced through several aspects of their religion, funerary ideology perhaps best displayed the progressing thought put into existence and the afterlife. It is within the architecture, texts, and ideas of these funerary practices, that one can see the incredible intricacy of an evolving spiritual world, one that would credit the Egyptians as being “more religious than any other people.[1]”

The genesis of funerary rights coincides with the dawning of Egyptian civilization a time before written records, intense social stratification, and a unified nation. In this Pre-dynastic period, archaeological evidence reveals that even within the simplest society, there was a belief in the divine that called for particular care of the deceased. By the Neolithic era, there is an almost “standardized” practice of burial. The graves, which usually consisted of oval pits, contained a body that would be oriented on its left side, with the head towards the south, facing west. Also, with the settling of populations and the rise of a material culture, grave goods, such as jewelry, pots, slate palettes, and stone tools, became a commonality.

As time progressed, so did the cultural and social complexity of the Ancient Egyptians. With the nearing of a unified nation and the stratification it consequently impress upon society, funerary practices had to be adapted to the more demanding necessities that allowed an individual to attain an afterlife. The early Pre-Dynastic saw the rise of the Naqada Period, whose Amratian and Badarian cultures still buried the majority of their dead simply. With the former although a minority of burials were much larger, containing coffins and far more grave goods, although these goods do not yet seem to have had hierarchical implications. It is not until Naqada II that social stratification is reflected in death. It is at this time that the first wrapped bodies are discovered, along with increasing mass burials and varied graves, ranging from simple pits to partitioned mud-brick enclosures. By the end of Naqada III, there is the appearance of “royal” burials that included multiple roomed tombs equipped with pottery and other elite goods.

The emergence of an Egyptian state at ca.3200 B.C.E brought about yet another major change in traditional funerary practices. With the founding of an unshakable authority -the pharaohnic institution- monumental architecture such as elaborate tombs and mortuary complexes arose at sites like Abydos. The idea of a mortuary cult also began to take hold even in the lowest of classes, who had their own simple cemeteries in contrast to the superstructures constructed for government officials and others of higher status. The glorification of funerary complexes only amplified with the commencement of the Old Kingdom. It was during this period that the mastaba tombs, which were enclosed burial chambers led to by a vertical shaft, quickly gave way to perhaps the hallmark of Ancient Egypt the pyramid.

As the brainchild of King Djoser’s vizier, Imhotep, the pyramid became a major catalyst of change. At first built as a stepped structure, it achieved its perfected state during the Fourth Dynasty. The grandeur of the innovative architecture not only served as a proper resting place for the pharaoh, but also symbolized the solidity and strength of the Egyptian state. Furthermore, it brought change to the funerary traditions of the remainder of society. Royals, officials, and priests, who were still being buried in mastaba tombs, wished to be buried near their king’s funerary complex with the hopes of maintaining a relationship with him in death. This wish was manifested as well in the royal funerary cult, whose numbers surged during this period.

During the early Fifth Dynasty there came a break from pyramid building. Instead, Sun-temples that revered the God Ra became the sought after resting place of the king. While constructed was fairly different from the pyramid complex, the sun temples still retained the traditions of receiving tribute, harboring a vast array of goods for the departed, and serving as a center of cult worship. Nevertheless, the phase was short lived. By the close of the dynasty, pyramid construction had begun to reappear and again proved to stoke the fires of change. With the introduction of the Pyramid texts, the earliest religious compositions know from Ancient Egypt, the foundation was laid for the cult of Osiris and the development of the concepts and representations of the afterlife.

The decentralization of power during the First Intermediate Period featured a vast array of funerary innovations. Mummy masks were incorporated as well as Coffin Texts, which were found mainly among provincial society. In addition to the new elements of burials, the mastaba tomb itself underwent re-invention. Family groups were often buried in multi-chambered tombs and their status in said family was made visible by means of the burial.

As control was restored and the Middle Kingdom steadily progressed, the cult of Osiris achieved its height in popularity. Tombs and monuments built by the pharaohs of the Middle Kingdom dynasties revered this God of the Necropolis, and with the rapid growth of the cult came the �mocratization of the afterlife.’ For the first time in Egypt’s religious history, the same funerary privileges were available to both royal and common. Another link between the social classes was established with the idea of the ba, or spiritual force, which was once believed to only exist within the king.

On a more material basis, the mortuary complexes exceeded those of the past in mastery and skill, becoming larger and more beautiful, with added elements such as terraced ambulatories and galleries. The tombs were still equipped with lavish goods, but now also held shabti and paddle dolls, both of which were not seen before this period.

Cartonnage masks were now also a commonality, while the act of mummification itself was increasing, but not yet becoming overly effective.

By the Seventeenth Dynasty, the wealth of tombs had been drastically curtailed, although traditions such as the mass elite burials near royal tombs remained. The location of these burials differed as well. Instead of a prominent cemetery, most royals were buried in the Valley of the Kings in rock cut tombs. But with the rise of the Eighteenth Dynasty and the beginnings of the Amarna Period, funerary culture was again driven by change.

Ideologically, Akhenaten, the tenth ruler of the Eighteenth Dynasty undertook a religious revolution, altering the state religion, mode of worship, and all components of burial architecture. Kings themselves became more closely associated with the gods. Their tombs were more than a lasting glorification of their life’s achievements, and depicted the gods as much as the king himself. Within the burial chambers, inscribed texts were written in a more everyday language, although the line between official and vernacular languages failed to disappear. The tomb itself was although no longer seen as a final resting place. Instead, they served only as a place where the ba went to rest at night otherwise, the spirit of the dead lived on earth. Even with this major ideological change, funerary rites and tribute continued.


Funerary Stela - History

Other famous tombs are those at Petra, the
ancient rock city in what is now Jordan. The hills here are honeycombed with
tombs cut into rock.

Many large tombs were built in ancient Asia Minor. The most notable was that of
King Mausolos, from whose name came the word “mausoleum”.

Originally graves in the 1700s also contained footstones to demarcate the foot end of
the grave. Footstones were rarely carved with more than the deceased's initials and
year of death, and many cemeteries and churchyards have removed them to make
cutting the grass easier. Note however that in many UK cemeteries the principal, and
indeed only, marker is placed at the foot of the grave.

Graves and any related memorials are a focus for mourning and remembrance. A menudo
the names of loved one’s are placed on the marker to chronicle their deaths. Ya que
gravestones and a plot in a cemetery or churchyard cost money, they are also a
symbol of wealth or prominence in a community. Some gravestones were even
commissioned and erected to their own memory by people who were still living, as a
testament to their wealth and status. In a Christian context, the very wealthy often
erected elaborate memorials within churches rather than having simply external
gravestones.


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